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Cuando
vi por primera vez las fotos de Linus en las paginas
de SOS Galgos, me quedé como cortada: su mirada era solo dulzura.
Estos ojazos en medio de esta carita blanca, bueno, fué como un
flechazo. Además leyendo el comentario, que indicaba sus miedos,
pensé que nosotros podíamos ofrecerle la calma que todavía no
había podido encontrar en una ciudad como la de Barcelona. Iba
ser rodeado de nuestras otras galguitas y todo sería genial.
Pero
la cosa no pudo solucionarse tan rápido. Dic el caso que la salud
de una de mis hembritas empeoró. Mi vet. no le daba más
que algunas semanas de vida. Fue un golpe muy duro para todos
nosotros. No podía alegrarme de la venida de Linus y al mismo
tiempo llorar mi niña. Berta que lo había tenido en acogida los
dos primeros meses y que gestionaba su adopción, estuve a la
escucha de mis sentimientos y por fin al ver que mi galguita seguía
bien, decidimos en concreto de una fecha. Desde el principio, la
cosa estaba
clara : nada jaula por Linus, nada avión. Berta, embarazada
de unos siete meses y su marido Israel me lo traerían hasta casa o sea
hasta Suiza en camping car !!! Y así fué. Acompañados de
sus dos otros perros, la preciosa afgana Twiggy y el bichín Tulí,
hicieron este viaje tan largo. Después de más de 800km de
carretera, tenían la sonrisa. Esa noche conocieron a nuestras
perritas y el día siguiente, para que descansarán un poco,
fueron las presentaciones perrunas. Todo andó de maravilla.
Puedo
decir que fueron unas navidades excepcionales. Se quedaron dos días,
para comprobar que Linus se fuera acostumbrando. Cuando llegó el
momento de volver para casa, todos estábamos muy tristes y a la
vez contentos de como todo esto había ido. Además de un perrin
cariñoso que le gusta que le mimen, habíamos tenido la
oportunidad de conocer a dos seres estupendos.
Doy
las gracias a todo el equipo de SOS Galgos, por supuesto a Berta y
Israel y no se me olvida Berta, su ama cuando vivía
en Barcelona, que tubo el coraje de dejarlo marchar para que siga
con nosotros. Nunca os lo agradeceré bastante. Maite.
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