|
Esta
es la historia de Lulú y Anais.
Sus nombres reales
son: Lukichi Dubrava y Lukichi Derzhava. Así reza en su
documentación de pedigri cuando se trajeron de Rusia. Dos galgas
Borzoi importadas cuando eran unos cachorros de 4 meses.
De poco les sirvió tanta estirpe, fueron a parar a manos de un
cazador inculto y primitivo. Se las encerró en un pequeño
reducto, del que no salian si no era para aprender a cazar. Un día,
cumpliendo la mision que se les había encomendado, cazaron, pero
con tan mala fortuna para ellas que lo que mataron fueron las
gallinas de un vecino.
A partir de ese momento su destino fué mucho peor. Ya no
volvieron a salir, con palabras textuales de su dueño "Son
malas, han probado la sangre".
Nunca
les puso nombre, nunca las acarició.
A mediados de Junio, se puso encontacto con SosGalgos Rosa, una
amante de los animales, que conocia el encierro de las dos galgas.
Como no podía llevarme a las dos, me llevé primero a Lulú, así
la llamamos desde entonces, porque era la que estaba en peores
condiciones. Arrastraba una pata trasera y estaba sumamente
delgada. En las articulaciones de las patas no tiene pelo, como
consecuencia de dormir siempre en un suelo duro. La visitó Julian
el veterinario colaborador de Laredo y .......... sorpresa, estaba
preñada. A partir de aqui se sigue el protocolo, aunque la
esperanza de que se adopte a un animal de 9 años, por nuestra
experiencia, es un poco complicado.
Pero parece ser que este mundo se compensa, y Lulú tiene
adoptante. Se va a Barcelona con Irina, lo que permite rescatar a
la segunda, Anais.
Visita a Julian y otra vez, sorpresa.............. preñada.
Seguimos el protocolo. Anais aprende a pasear con correa, a no
tener miedo de otros perros. Con el paso de los días se vuelve
cada vez mas sociable y alegre. Los niños del parque la adoran,
en cuanto la ven llegar van corriendo hacia ella, la acarician y
la abrazan.
Las adoptantes de Lulú, al conocer que tiene una hermana, deciden
adoptar también a Anais.
Las dos borzoi que han esperado nueve años a tener un nombre, a
tener un hogar, a los mimos y los cuidados, vuelven a estar juntas
en Barcelona. Dan largos paseos por la playa y se dejan querer.
Un saludo,
Margarita
Abós
SOS Galgos - Cantabria
|