|
El
Tibidabo es una de las montañas que rodean a Barcelona, que
recibe el nombre de las supuestas palabras que el diablo
dirigió a Jesús una vez en que ambos subieron al monte mas
alto de la Tierra y, mostrándole todos los Reinos, le dijo,
'Yo te daré (Tibi dabo), el mundo'.
Eso
es lo que pensamos al ver a Tibi, darle todo lo que la
vida y su antiguo propietario le negaron. Esperamos que a
diferencia de Jesús, Tibi no rechace la oferta pero su
actitud inicial es agradecer cualquier atención a pesar del
estado de adelgazamiento y de tener una de las patas colgando
por una fractura de tibia y peroné. Tibi apareció vagando
por Almería cuando nuestra ex-vicepresidenta, a punto de dar
a luz a su segundo hijo, se cruzó con el y no pudo negarle
una oportunidad. Varios veterinari os
negaron hacerle un simple vendaje para viajar a Barcelona,
pero la persistencia de quienes nos dedicamos a ayudar a los
galgos hizo que al final esté ingresado en el Hospital
Desvern, donde no solo será reparada su pata sino que será
atendido por un mínimo coste hasta que pueda ir a una familia
de acogida y que finalmente alguien le diga las esperadas
palabras 'Yo te daré, la vida que te mereces'.
Seguimos
sin encontrar tiempo para escribir ni una parte de lo que
conseguimos y sabemos que esto es injusto para todos nuestros
socios, amigos y voluntarios. Menos tiempo tenemos para
contestar las palabras de esas pobres personas que no se les
ocurre otra manera de ayudar a los galgos que intentar
destruir lo que hacen los demás. Pero cuando nos
llegan infamias como que solo ayudamos a galgos sanos y jóvenes,
pensamos que no solo hay que tomarse a broma tanta ignorancia
y arrogancia, sino hacer un esfuerzo adicional en comunicar
los casos que tantos esfuerzos han significado para nuestro
equipo, voluntarios y adoptantes.
Los fáciles de adoptar son muchos y no nos da tiempo de
explicar salvo en los resúmenes anuales o por ocasiones
especiales, pero ya los podéis ir viendo en la sección de
'adoptad os'
de nuestra página web, que se actualiza continuamente. Pero
es verdad que los casos más difíciles y frustrantes merecen
una mención aparte.
Iggy
llegó también con la pata rota, esta vez el cubito y radio,
una lesión que no era demasiado compleja de reparar para un
traumatólogo experto, pero su propietario, de Santa Coloma,
en Barcelona, lo había comprado en Andalucía por bastante
dinero, ya que supuestamente era un buen cazador, pero cuando
se rompió la pata, no quería gastar ni un céntimo mas en el
y lo llevó a sacrificar a un veterinario, que se negó a ello
y nos contactó. Mas
de 3 meses han pasado desde entonces ya que la fractura más
importante era la de su autoestima. pocos galgos hemos visto
con tanto miedo a todo lo que le rodea, pero Eva, nuestra gran
voluntaria en Esplugues lo ha acogido estos meses en su casa,
consiguiendo el milagro de que Iggy saliese de su cáscara,
tras seguir las pautas etológicas de Susie Hunt. Por fin ha
aparecido la familia adecuada para él, de Andrés y Vane,
cerca de Tarragona, que no han dudado en ofrecerle su casa
junto a su otra galga Finita.
Cheyene,
del que ya conocéis la historia a través del blog tiene ya
familia definitiva y esto en si no es noticia ya que es lo que
tratamos de encontrar para todos los galgos que rescatamos y están
en la sección de adoptados en nuestra web.
La noticia es que nadie en los tres meses que ha estado
acogido se h a
interesado por él, a pesar de su formidable carácter. Parece
que su hándicap le cierra puertas y que nada valen su carácter
y su total capacidad para llevar una vida normal.
Este
caso como el de Jana y como el de muchos mas en el pasado
tienen unas consecuencias mas profundas de lo que se pueda
pensar en la labor de los voluntarios,
¿tenemos que cambiar de táctica en los rescates?¿ cuando
estén en la calle debemos mirar sus dientes y estado físico
para decidir que hacer? al parecer eso nos exige el
"mercado".
Cheyene se va con la familia de Edu que precisamente lo rescató,
hace una semana perdieron a su galga a la que adoptaron porque
tenia cáncer y la han cuidado durante tres
años, hasta el ultimo día Cata vivió ajena a su enfermedad
y regalo momentos mágicos a la
familia que la adoptó, ellos tendrán la suerte de disfrutar
ahora de Cheyene.
Gracias Edu y familia, gracias a Mercedes y familia por
acogerlo en Madrid y gracias a Carmen por facilitarnos su
visita al oftalmólogo y su acogida.
Lola
fue enco ntrada
atropellada en Lleida y aunque es la zona de Cataluña donde
más galgos rescatamos, la sensibilidad de algunas personas es
muy alta porque nuestra gran colaboradora Manuela consigue
milagros como que un Ayuntamiento decida cubrir los gastos de
su operación. Nos llegó Lola tras 15 días de acogida en
Lleida por Marta, con los fijadores externos que estabilizaban
su fractura y fue directamente a nuestra casa de acogida en
Esplugues de Vanessa y Jaume, donde no ha estado mucho tiempo
ya que en una semana recibimos una solicitud de adopción de
Pineda de Mar que encajaba perfectamente. Ahora vivirá feliz
con Miquel y su precioso gato persa, que se lleva muy bien con
Lola.
No
siempre c onseguimos
un final feliz y Daisy nos ha dejado sin casi haber
podido ayudarla. Un hombre la vio vagando en el barrio de
Mairena en Sevilla, como tantos otros en muchas zonas de
España, y llamó a una patrulla de la policía que pasaba por
allí, para que la llevasen a algún lugar seguro. Le dijeron
que no podían ensuciar su coche oficial con el galgo, y a
pesar que al día siguiente debía hacer un viaje a Japón, la
llevó el al veterinario más cercano, que por suerte era
nuestra gran amiga y defensora de los animales Nuria, en la
clínica Simón Verde. Sus primeros análisis eran
descorazonadores ya que salía un titulo elevado de
leishmania. Aún así la hicimos a viajar a Barcelona, donde
más fácil es encontrar familias generosas como Rocio y
Fernando, que querían acoger al galgo más necesitado. Al
cabo de unas semanas de tratamiento y cuando parecía que su
estado clínico mejoraba y respondía al tratamiento, con
sorpresa comprobamos que no solo recuperaba peso sino una gestación
que no manifestaba y ya era tarde para interrumpir. Quizá no s
deberíamos haber arriesgado pues en pocos días inició el
parto, con 8 cachorros muertos y uno que solo sobrevivió 12
horas. La anemia y hipoalbuminemia que tenia Daisy por la
leishmania no pudo mas que empeorar y pocas horas después del
parto falleció a pesar de la fluidoterapia que parecía
remontarla. Sentimos que con tantas personas buenas que has
conocido estos días no hayas podido conseguirlo, pero sabemos
que has tenido todo el amor que Rocío y Fernando te han dado
hasta el ultimo momento, que no tendrán muchos galgos que
siguen en la calle.
Una
carta para nuestra Daisy
|